DESARROLLO DE LATERALIDAD
DESARROLLO DE LATERALIDAD
En el contexto del desarrollo infantil, el fomento de la literalidad implica proporcionar experiencias de lectura, conversaciones significativas y actividades que promuevan una comprensión precisa del lenguaje. Los niños desarrollan la literalidad a medida que adquieren habilidades lingüísticas y cognitivas fundamentales.
Los padres, cuidadores y educadores juegan un papel importante en el desarrollo de la literalidad al proporcionar un entorno rico en lenguaje, estimulando la curiosidad por las palabras y fomentando la exploración del significado preciso de las expresiones.
Su desarrollo en el ser humano se produce durante sus primeros meses de vida, cuando este comienza a presionar y a manipular cosas (Cratty, 1992). “la mayoría de los autores sostienen que la preferencia por una mano aparece en edad bastante temprana y se pone de manifiesto, cuando el infante empieza a golpear objetos durante el tercer y el cuarto mes”: De esta forma, se debe tener en cuenta que, los niños desarrollan su lateralidad desde muy temprano, siendo trascendental el reconocimiento de cada uno de sus lados (derecho e izquierdo) priorizando sobre el lado que utiliza en las actividades diarias, el reconocimiento efectivo de sus lados infiere en sus procesos matrices y de aprendizaje, por ejemplo: identificando y relacionando las estructuras espaciales de símbolos de las letras como lo son: La b y la d; y/o la p y la q; y de esta forma, la lateralidad en la educación es determinante en la influencia que tienen los elementos sociales y ambientales, que guían el aprendizaje posterior.
Dentro del desarrollo motriz, frecuentemente, una mala lateralidad se puede relacionar con problemáticas de percepciones espaciales o temporales, que pueden dificultar su posterior desarrollo, generando en el niño la ausencia de una definición temprana de un predominio lateral bien definido.
La evolución y evaluación de la lateralidad. Según Le Boulch (1995) los dos factores que más influyen en la lateralidad son el biológico y las influencias culturales. Mientras que, en lo cultural se direcciona al niño desde la formación en la que se encuentra, en el desarrollo biológico es normal que exista un periodo de indecisión, en el que se podría pensar, que el manejo de ambas manos, es una característica de los niños. Pero, en realidad lo que sucede es la falta de definición de su lateralidad. En este contexto, en los niños se tienen tres etapas de la lateralidad: El primero hasta los 3 años, es la indiferencia, de los tres a los seis años hay un periodo alternante, en este periodo es necesario ir evaluando para reconducir las actividades hacia el sentido más hábil y/o preciso del niño. A partir de los seis o siete años la lateralidad es definitiva. Luego, entre los ocho y los doce años, los niños desarrollan la capacidad de entendimiento sobre izquierda y derecha, logrando consolidar su lateralidad por medio de la evolución del pensamiento y por las experiencias motrices y sensoriales (Méndez Mendoza, 2010). Los tipos de dominancia se deben clasificar en:
- “Dominancia Manual: es la facilidad o preferencia para utilizar la mano derecha o la mano izquierda, para la ejecución de cualquier acción, por ejemplo: Coger un lápiz.
- Dominancia Podal: nos indica el pie dominante para realizar cualquier acción, por ejemplo: Mantenerse en pie con una pierna.
- Dominancia Ocular: Aunque los dos ojos son necesarios para configurar una imagen correcta, hay uno que se prefiere para realizar cualquier actividad como mirar por un catalejo, por lo tanto, se trata del ojo dominante.
- Dominancia Auditiva: Se refiere a la preferencia a escuchar más por un oído que por el otro, como es el caso de coger un teléfono móvil.
> Hablamos de Lateralidad Homogénea: Cuando la mano dominante y el ojo dominante coinciden, ya sea diestra o zurda.
> Hablamos de Lateralidad Cruzada: Cuando la mano dominante y el ojo dominante son contrarios.”
Conclusiones:
Mostraron niños con diferentes grados de lateralidad de acuerdo a su desarrollo psicomotriz, es decir, niños de dos años de edad presentaron diferencias tendencias de lateralidad, en comparación con niños de 4 y 5 años edad. En este trabajo se argumentó la relación existente entre la edad y el desarrollo de la lateralidad de los niños del programa de desarrollo Psicomotor del IRDET.
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